En noviembre de 2024, el departamento de registros de un hospital universitario de Zurich presento un resumen de alta de un paciente a una aseguradora de salud suiza como parte de una reclamacion de tratamiento disputada. La unidad de fraude de la aseguradora marco el PDF: la cronologia clinica no coincidia con la fecha de creacion incrustada en el archivo. El equipo de TI del hospital no pudo demostrar que el documento no habia sido alterado despues de su finalizacion. Los registros de auditoria internos habian sido sobrescritos durante una migracion de sistema rutinaria. Siguieron tres meses de correspondencia legal. Sin una marca de tiempo cualificada anclada en el momento de la creacion del documento, el hospital no tenia prueba independiente de autenticidad.
El fraude documental en la atencion sanitaria no es un problema marginal. Es sistemico. Los certificados medicos falsificados, los resumenes de alta con fecha retroactiva, los resultados de laboratorio manipulados y las preautorizaciones de seguros falsificadas estan documentados en la literatura medica, los informes de seguros y los procedimientos penales en toda Europa y a nivel mundial. Las herramientas de inteligencia artificial han reducido drasticamente el umbral tecnico para la falsificacion de documentos de alta calidad. La unica solucion escalable es la prueba criptografica de autenticidad del documento aplicada en el origen, en el momento de la creacion.