En octubre de 2025, una startup fintech de Ginebra alcanzo la fase de term sheet con un inversor institucional suizo. El CTO fundador habia pasado catorce meses construyendo el algoritmo central. Durante la due diligence, el equipo legal del inversor solicito una cronologia de desarrollo verificable. Tres contratistas habian contribuido con codigo durante la fase de prototipo. Ninguno habia firmado acuerdos de trabajo por encargo. No existia ningun sello de tiempo cualificado en los commits iniciales. La due diligence se paralizo durante seis semanas. El term sheet final volvio con un descuento de valoracion del 20%.
Esto no es un caso excepcional. Es el error evitable mas frecuente en las rondas de financiacion de startups suizas y europeas, y siempre sigue el mismo patron: la documentacion de IP que habria llevado unos minutos por hito esta ausente exactamente en el momento en que mas se necesita.