En septiembre de 2024, una startup SaaS con sede en Lausana alcanzo la fase de term sheet con un fondo de capital de riesgo de Basilea. El director de tecnologia habia pasado catorce meses desarrollando el algoritmo de recomendacion central. Tres desarrolladores habian contribuido bajo acuerdos informales, sin NDAs firmados. Cuando el equipo juridico del fondo solicito documentacion que probara cuando se habia desarrollado cada componente y por quien, el director de tecnologia presento registros de commits de GitHub. El asesor de propiedad intelectual del fondo respondio: los registros de commits pueden manipularse. Que marca de tiempo externa tenia la startup?
Lo que siguio: seis semanas de retraso, cuarenta horas de honorarios legales y un term sheet final con un descuento del 15 por ciento en la valoracion, porque la startup no podia documentar de forma incontestable cuando cada componente habia sido desarrollado y por quien. Este escenario no es un caso aislado. Es el error evitable mas comun en las rondas de financiacion de startups suizas y europeas.