En abril de 2025, el equipo de garantia de calidad de un hospital cantonal de tamano mediano en Basilea recibio una derivacion de la unidad de investigacion de fraudes de una aseguradora de salud. Un documento de preautorizacion que obraba en el expediente de la aseguradora parecia diferir de la version que constaba en el sistema de historia clinica electronica del hospital. Ninguna de las dos versiones llevaba un sello criptografico. El hospital imprimio su registro HCE. La aseguradora aporto su copia recibida. Sin un punto de referencia externo independiente, ninguna de las partes podia probar cual version era la original. La disputa paso a la sala civil del tribunal cantonal.
La falsificacion de registros medicos es una de las formas de fraude documental mas graves e infranotificadas en Europa. A diferencia del fraude financiero, que deja rastros de auditoria en los sistemas bancarios, el fraude documental en el ambito sanitario a menudo pasa desapercibido hasta que surge un error clinico, comienza una investigacion de seguros o se presenta una denuncia penal. La Red Europea de Lucha contra el Fraude y la Corrupcion en la Atencion Sanitaria estima que el fraude en este sector representa entre el 3 y el 8 por ciento del gasto sanitario total en los Estados miembros de la UE, con la falsificacion de documentos como mecanismo habilitador central.