En septiembre de 2024, el CTO de una plataforma de imagenes de IA con sede en Berlin recibio una notificacion de suspension de litigio de un importante grupo de medios estadounidense. La reclamacion: el conjunto de datos de entrenamiento de la plataforma incluia fotografias protegidas por derechos de autor del grupo. El equipo del CTO paso seis semanas tratando de reconstruir exactamente que version del conjunto de datos se habia utilizado para que ciclo de entrenamiento del modelo. No tenian ningun manifiesto sellado, ningun registro criptografico del estado del conjunto de datos. La reconstruccion fue incompleta. El costo del acuerdo supero lo que habia devuelto su Serie A.
Para las empresas de IA y los creadores que trabajan con herramientas generativas, la pregunta de quien posee una obra generada por IA es una de las disputas de propiedad intelectual mas importantes de esta decada. La incertidumbre no es abstracta: es un riesgo comercial que surge en el momento en que un competidor, un licenciatario o un tribunal pregunta quien creo esto y cuando.